Edificio plurifamiliar de 14 viviendas situado en la calle Roger, en Barcelona. El proyecto se plantea desde criterios de racionalidad constructiva y claridad tipológica, buscando optimizar la superficie edificable y mejorar las condiciones de habitabilidad propias de la vivienda colectiva en un contexto urbano denso.
Las viviendas se organizan mediante una estructura regular que favorece plantas eficientes, con una clara separación entre zonas de día y de noche, y una atención especial a la iluminación natural y la ventilación cruzada. La relación con el exterior se refuerza a través de una fachada permeable con terrazas lineales, entendidas como extensiones del espacio doméstico y como elementos fundamentales para mejorar el confort ambiental.
La fachada se concibe como un sistema activo mediante estores móviles que permiten modular la entrada de luz, el soleamiento y la privacidad, respondiendo a las distintas orientaciones y al uso cotidiano de las viviendas. Este recurso aporta profundidad, variación y una imagen cambiante al edificio, alejándolo de una lectura estática y reforzando su carácter contemporáneo.