La recuperación del antiguo Matadero de Manresa como edificio universitario FUB3 interviene en un conjunto industrial modernista de principios del siglo XX, actualmente catalogado como Bien Cultural de Interés Local, para transformarlo en un nuevo equipamiento del Campus Universitario de la Fundació Universitària del Bages.
El proyecto comprende la rehabilitación de tres de las cuatro naves históricas y la construcción de un volumen de nueva planta que articula el conjunto en torno al espacio central. El programa incorpora once aulas, salas de reuniones, un gimnasio con capacidad para cien personas, vestuarios y áreas de trabajo para el profesorado.
La propuesta parte de la voluntad de preservar el carácter industrial y los valores arquitectónicos originales, como la fábrica de ladrillo visto y los zócalos cerámicos históricos restaurados con piezas de Ceràmica Cumella, al tiempo que introduce estructuras y elementos contemporáneos que permiten adaptar el edificio a las necesidades actuales de un equipamiento docente.
El proyecto parte del reconocimiento del valor arquitectónico y urbano del antiguo matadero, un conjunto industrial con una identidad muy definida dentro de la ciudad de Manresa. La intervención se plantea desde una actitud de respeto hacia lo existente, conservando los elementos más significativos y reforzando su presencia dentro del nuevo uso. La construcción de un volumen de nueva planta permite completar funcionalmente el conjunto sin alterar su carácter, estableciendo un diálogo equilibrado entre las naves rehabilitadas y las nuevas piezas, y garantizando que el edificio pueda funcionar como un equipamiento contemporáneo plenamente integrado.
La nueva distribución interior adapta las antiguas naves a las necesidades de la actividad universitaria. Las aulas y espacios docentes se sitúan en los ámbitos rehabilitados, aprovechando las dimensiones y la estructura originales, mientras que el volumen de nueva planta concentra los usos complementarios y los espacios de apoyo. Esta organización permite mantener la percepción del espacio histórico y, al mismo tiempo, resolver los requerimientos funcionales contemporáneos, generando un edificio flexible y fácilmente adaptable a futuras necesidades.
La intervención combina la restauración de los elementos existentes con la incorporación de sistemas constructivos actuales. Las fachadas de ladrillo y los zócalos cerámicos se restauran y se ponen en valor, mientras que las nuevas estructuras y particiones se expresan mediante materiales y técnicas contemporáneas, evitando cualquier confusión entre lo original y lo añadido. Esta dualidad constructiva permite garantizar las prestaciones técnicas exigidas hoy -accesibilidad, instalaciones, confort y seguridad- sin alterar la identidad propia del conjunto.
La intervención mantiene en el ámbito de acceso la altura completa de la nave principal, configurando un espacio de llegada amplio y representativo que conserva la volumetría original del edificio histórico. Este ámbito integra la nueva escalera y establece la primera relación entre las naves rehabilitadas y el volumen de nueva planta, permitiendo comprender con claridad la organización general del conjunto. Concebido como lugar de encuentro y acogida, actúa como pieza de transición entre el pasado industrial del edificio y su nuevo uso universitario, reforzando el carácter público del equipamiento y la lectura unitaria de toda la intervención.